España

La compañía internacional presenta un novedoso plan de acción con el que se pretende recompensar a los primeros franquiciados y muestra los datos que avalan el éxito de Shifu: baja inversión con facilidad  de fuentes de financiación, rápida obtención de beneficio, tiendas de llave en mano en un plazo de 10 días y amplios márgenes sobre ventas entre otros.   Desarrollar una visión de negocio con buena acogida entre los futuros socios ha sido una prioridad para Shifu desde el primer día. Para ello, la empresa ha tenido como prioridad establecer una filosofía de gestión y  compartir con sus clientes una visión empresarial conjunta.   Es por esto que la multinacional presenta un modelo de negocio basado en baja inversión (10.500 euros) por un concepto de negocio  de llave en mano. Esto es un aliciente para la tranquilidad del nuevo franquiciado, que puede acometer con garantías su apuesta empresarial sin preocuparse del montaje de la tienda. Todo ello en un plazo de 10 días hasta que se produce la famosa entrega de llaves del local.   Además, el propio concepto de negocio contiene un valor añadido: la posibilidad de autoempleo o inversionistas ofrece una dualidad propia de una empresa moderna con un claro sentido corporativo.   Dentro del sector de los regalos, Shifu presenta uno de  los mayores  márgenes  sobre  ventas   de mercado (50%) ¿Y qué significa  ese 50%? La tranquilidad y solvencia para afrontar todos los costes de explotación del negocio. Los datos internos de la empresa establecen que, después del pago del coste de la mercancía, las partidas más importantes de la cuenta de resultados son alquileres (7,88%) y salarios de empleados (22,05%), además del resto de gastos de operaciones en los que incurre esta franquicia. Esto deja un beneficio aproximado del 36% para el primer año de vida del negocio.   Adicionalmente, Shifu ha puesto en marcha un plan de acción de ventas como apuesta clara por el mercado español. Esta medida consiste en un bono de 600 euros extra en concepto de inventario a las nuevas franquicias, recompensando así a los nuevos socios con un balón de oxígeno que les permita consolidar el negocio.